Olorua

Ideas de jabones de glicerina para regalar en Navidad a la familia

2026.08.02
Ideas de jabones de glicerina para regalar en Navidad a la familia

Afuera en Chapinero está cayendo ese aguacero bogotano que parece que no va a terminar nunca, pero aquí adentro, en mi estudio, huele a puro bosque. Es una mezcla rara y deliciosa porque el aroma a pino y eucalipto se me está mezclando con el olor a café recién hecho que tengo en el pocillo. Mi gato está ahí, sentado en la esquina del mesón, vigilando con una cara de juez supremo cómo corto los cubos de glicerina transparente. Siempre me pasa lo mismo: empiezo con un 'solo voy a probar un molde' y termino con toda la cocina llena de brillantina biodegradable y moldes de silicona.

Antes de que se me olvide, un aviso rápido de esos obligatorios: en este blog vas a encontrar algunos enlaces de afiliado. Si haces clic y compras algún curso o material, a mí me llega una pequeña comisión que me ayuda a seguir comprando esencias, pero para ti el precio es exactamente el mismo. Solo recomiendo cosas que yo misma he probado aquí en mi mesa, entre errores y aciertos (y algún que otro desastre gatuno).

Comunicación comercial (Ley 3/1991 de Competencia Desleal, art. 26): algunos enlaces de este artículo son de afiliado. Si compras a través de ellos, recibo una comisión del vendedor -- tu precio no cambia, ni hacia arriba ni hacia abajo.

El caos de diciembre y la paz de la glicerina

¿Se acuerdan de lo que fue el centro comercial el año pasado a mediados de diciembre pasado? Yo sí, y todavía me da un poquito de ansiedad solo de pensarlo. Gente corriendo, filas interminables y ese sentimiento de comprar cosas por comprar. Fue ahí cuando decidí que este año mi familia iba a recibir algo hecho por mis manos, algo que oliera a calma. La glicerina es perfecta para eso porque, a diferencia del jabón que hacía mi abuela (que era un proceso eterno con soda cáustica que me daba un miedo tenaz), esto es 'derretir y verter'. Es casi como cocinar, pero sin el riesgo de que se te queme el arroz.

Lo bonito de la glicerina es esa transparencia cristalina que tiene. Te permite jugar a ser artista. El plan para esta Navidad es hacer jabones con capas e incrustaciones, algo que se vea tan lindo que a mi tía le dé lástima usarlo (aunque siempre le digo que para eso son). Pero ojo, que vivir a 2640 metros sobre el nivel del mar tiene su ciencia; aquí en Bogotá el aire es más seco y las cosas se enfrían de una forma distinta, así que hay que tenerle el ritmo cogido al tiempo de secado.

Vertido de glicerina transparente sobre una incrustación de pino verde en un molde.

La técnica de los 'árboles encapsulados'

Una de las ideas que más me tiene emocionada para regalar a mis primos son los jabones encapsulados. Imagínate un jabón totalmente transparente y, adentro, un pinito verde minúsculo que parece flotar. Para lograr esto, primero tienes que derretir la base. Yo uso el microondas en pulsos cortos porque si la glicerina hierve, se arruina la transparencia. El punto de fusión de la base de glicerina suele estar entre los 45-60 grados Celsius, y ahí es donde viene el truco que aprendí a las malas.

Si viertes la glicerina demasiado caliente sobre la figura que vas a encapsular, ¡pum!, se derrite el pinito y terminas con un manchón verde borroso. Hay que esperar a que baje a unos 50 grados, cuando todavía está líquida pero ya no quema tanto al tacto. Es en ese momento donde siento que la tensión contenida en los hombros desaparece, justo cuando logro verter esa capa final y veo que todo queda en su sitio, perfecto y nítido. Es mi momento de meditación del sábado.

Para que las capas se peguen y no se separen como un divorcio mal llevado, el alcohol isopropílico al 99% es tu mejor amigo. Un spray rápido elimina las burbujas de la superficie y hace que la siguiente capa se agarre con fuerza. Si quieres profundizar en cómo lograr esos efectos sin que se mezclen los colores, te recomiendo mucho mirar algunas técnicas para hacer jabones de glicerina en capas de varios colores, porque el orden de los factores aquí sí altera el producto.

El secreto para que tus jabones no 'suden' (y el error de la fragancia)

Aquí les voy a soltar una verdad que no siempre te dicen en los tutoriales rápidos de redes sociales. Cuando empecé, yo pensaba que entre más esencia le echara, mejor sería el regalo. ¡Error garrafal! La glicerina es un humectante natural, lo que significa que atrae la humedad del aire. Si te pasas con la fragancia, el jabón se satura. He aprendido que la carga máxima de fragancia recomendada es apenas del 3%. Si le echas más, el jabón empieza a 'sudar' unas gotitas aceitosas y pierde toda esa transparencia linda que tanto nos costó lograr.

Además, el exceso de aceites esenciales puede degradar la base. Me pasó hace un par de meses con unos jabones de canela que hice para una amiga; olían increíble, pero a los tres días parecían un vidrio empañado. Por eso, menos es más. Queremos un aroma sutil que te transporte al bosque, no algo que te haga estornudar apenas entres al baño.

Uso de alcohol isopropílico para eliminar burbujas en la superficie del jabón de glicerina.

Del jabón a la vela: completando el set de regalo

Mientras estaba en medio de mi producción de jabones, me di cuenta de que un jabón solo se siente como 'medio regalo'. Fue entonces cuando recordé el kit de inicio que me regalaron en 2023 y decidí que este año iba a armar sets de baño completos: un jabón artesanal y una vela de soja a juego. La transición fue super natural. Las velas de soja tienen un punto de fusión más bajo que la parafina tradicional, lo que las hace más seguras para manipular en la cocina y, lo mejor de todo, tienen una combustión mucho más limpia.

Hacer velas me enseñó a ser más paciente todavía. Hay que esperar a que la cera esté a la temperatura exacta para añadir el aroma y luego para verterla en el frasco. Si te interesa elevar tus regalos familiares a otro nivel, el Curso de Velas de Soja Aromáticas Paso a Paso es una maravilla. Yo lo hice para entender por qué mis primeras velas se hundían en el centro y me cambió la vida (y la decoración de la sala). Incluso aprendí detallitos como qué aprendí al elegir la mecha adecuada para velas de soja en frasco, que parece una bobada pero es lo que hace que la vela queme parejo y no se desperdicie nada.

Set de regalo artesanal compuesto por un jabón de glicerina y una vela de soja.

Empaque y conservación: el toque final de la abuela

Una vez que los jabones están listos y desmoldados (por cierto, si tus moldes terminan vueltos un desastre de colorante, no sufras, hay formas fáciles de limpiar moldes de silicona para jabones sin dañarlos), el siguiente paso es crucial. Como les decía, la glicerina atrae la humedad. En una ciudad como Bogotá, donde un día hace sol y al siguiente parece el fin del mundo, los jabones deben envolverse inmediatamente.

Yo uso papel film transparente bien ajustado para que no les entre aire, y luego los decoro con un poquito de papel craft y una cuerda de yute. Mi abuela siempre decía que 'el regalo entra por los ojos antes que por la nariz', y tenía toda la razón. Ver los paquetes listos bajo la luz cálida de mi estudio, con sus etiquetas escritas a mano, me da una satisfacción que no te da ninguna compra de último minuto en el mall.

Si sientes que te pica el bicho de la curiosidad y quieres probar algo más avanzado, a veces consulto el Crea tus propios moldes de silicona para hacer formas que nadie más tenga, como figuras de pesebre o copos de nieve únicos. Es un viaje de ida, de verdad.

Jabones de glicerina navideños envueltos para regalo con papel craft y cuerda de yute.

Un refugio de calma en una barra de jabón

Al final del día, después de una tarde lluviosa de sábado rodeada de moldes y esencias, me doy cuenta de que este hobby es mi refugio. No busco montar una multinacional de jabones; busco ese momento de silencio donde solo estamos mi gato, mi café y yo, creando algo bonito para la gente que quiero. Ver la cara de mi mamá cuando reciba su jabón de lavanda y su vela de soja este diciembre... eso no tiene precio.

Si estás pensando en empezar, no te agobies con la química ni con tener el taller perfecto. Empieza en tu cocina, con un par de moldes y mucha paciencia. Si quieres una guía que te lleve de la mano para no cometer los mismos errores que yo (como el de inundar el jabón en fragancia), te recomiendo mucho el SUPER COMBO ARTESANAL 3 EN 1. Trae de todo un poco y te resuelve las dudas que te van saliendo en el camino.

¿Te animas a regalar algo hecho por ti esta Navidad? Cuéntame si lo intentas, ¡me encantaría saber qué aromas elegiste!